sábado, 21 de abril de 2007

Polución Visual en la Vía Pública

OBSERVATORIO DE MEDIOS

Por Clara Fernandez Jáuregui

Introducción:
En los últimos años, la Publicidad de Vía Pública, se ha incrementado tanto en su cantidad como en su distribución dentro de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, provocando la Polución Visual
[1].

Hipótesis:
La Publicidad de Vía Pública es una de las principales causantes de la polución visual en la Ciudad de Buenos Aires y conurbano.

Desarrollo:
El tema de la publicidad es difícil de controlar sin una buena legislación, y no solo en cuanto a ubicación sino también en cuanto a calidad, cantidad y seguridad; pero incluso, existiendo esa reglamentación, los organismos que efectúan el control del cumplimiento de las mismas, permiten la ubicación de los carteles en cualquier lugar de la ciudad y en cualquier tamaño. Por lo tanto, observamos que la Publicidad de Vía Pública
[2] ha venido reproduciéndose a grandes pasos, cubriendo las calles de la ciudad y el conurbano, lo que representa un impacto negativo para el ambiente, a pesar que se tiene conocimiento de que la publicidad de Vía Pública es un medio generador de riqueza para muchas empresas. Pero, resulta evidente que la ciudad constituye el hábitat cotidiano donde las personas nacen y viven, y todo aquello que afecte ese lugar es un elemento contaminante[3].

A diferencia de otras publicidades que se puede elegir mirar o no, los carteles utilizan el espacio público, donde todo tipo de personas y de distintas edades, tienen acceso a ellos. En este tipo de publicidad, no existe posibilidad alguna de evadirla, permanecen en un lugar día y noche. Los carteles de la vía pública eliminan la posibilidad de elegir que mirar y que no. En la Ciudad Buenos Aires como en su conurbano, en muchísimos casos, se han destruido árboles para instalar carteles o se los han podado para que resulten más visibles. “La problemática de la contaminación visual provocada por la cartelería se podría definir en cuatro aspectos: Cantidad. (Existen demasiados), Tamaño. (Prácticamente no tienen límites), Ubicación. (Se encuentran en cualquier lugar que uno mira), Mensaje. (Muchas veces es de dudoso buen gusto o inapropiado para el medio en que se encuentra)”[4].

Además, el aumento de los avisos y las vallas en la ciudad, están instalados de manera tal que interfieren de forma agresiva en las estructuras de los edificios y casas porque necesitan apoyarse sobre las edificaciones causando un desequilibrio visual en las terrazas y fachadas, causando no solo problemas en los edificios y de contaminación visual, sino que, también, causan la distracción de los conductores, a través de su diseño, la forma de impresión y/o la forma de comunicación (estática, movimiento, 3D). Incluso a la noche, tampoco la gente se “libera” de los avisos, ya que la excesiva iluminación comercial en los carteles y negocios, contribuye, a tal exposición visual, a la distracción de los conductores y de los peatones provocando accidentes. Y, por eso, para evitar estos problemas, es necesario contar con regulaciones y controles estrictos por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para que pueda proteger las características propias de la sociedad, la calidad de vida, el medioambiente y la economía local; ordenando la obligación de ubicar los carteles sólo en determinados lugares y determinada cantidad en la ciudad evitando que la situación actual empeore. Por lo tanto, y según la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno de la Ciudad tiene la “obligación de desarrollar políticas de preservación de la calidad visual para sus habitantes (Artículo 27, inciso 2). También la Ley 71 de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la cual se crea el Consejo del Plan Urbano Ambiental contiene, como uno de sus objetivos principales, el deber de asegurar a todos los habitantes de la ciudad el derecho a circular y habitar en áreas libres de contaminación visual y sonora (Artículo 12, inciso f). Por su parte, si bien la Ordenanza 41.115 sistematiza el régimen de la publicidad en vía pública pero no contempla en su articulado la problemática de la contaminación visual.

A fines del año 1997, el Gobierno de la Ciudad fue obligado a retirar, en un plazo no mayor a 180 días, los carteles publicitarios que se encontraban a lo largo de la avenida Lugones. El encomiable fallo judicial señaló que correspondía al Gobierno de la Ciudad, mantener "un ambiente sano y la seguridad pública"[5]. Esta resolución tomó en cuenta tanto la seguridad vial, como también, el mantenimiento de una zona más limpia de carteles. Pero, actualmente, la avenida Lugones y la Ruta Panamericana (Ruta 9), sigue incorporando carteles de gran tamaño tapando árboles, señales de tránsito y puentes, no dejando apreciar el paisaje verde y relajante que hay detrás de ellos, como también el manejo seguro de vehículos.
En conclusión puedo decir que, si bien la Publicidad de Vía Pública es un medio que ayuda a las empresas, con y sin fines de lucro, a publicar un aviso determinado en la ciudad, también se debe tener en cuenta las consecuencias que ésta provoca a través de sus diseños, de sus inmensos tamaños y distintas formas, y el exceso de cartelería (que se ha ido incrementado con el paso del tiempo) en el espacio público ya que, los problemas que causa en los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano son importantes, como por ejemplo: los accidentes automovilísticos que son desencadenados a raíz de la distracción de los conductores y los peatones, por los impactantes carteles. Por lo tanto, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para evitar estos problemas, tiene el deber de hacer cumplir las reglamentaciones existentes en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires y de procurar el bienestar de la sociedad, como así también, establecer sectores de la Ciudad de Buenos Aires que sean aptos para colocar cartelería y, también determinar su cantidad.

Bibliografía consultada:
Alvarez Debans, Norberto. “Impacto de los cinco sentidos”. Buenos Aires. Valetta Ediciones. 2000.
Russell, J. Thomas y Lane, W. Ronald. “Publicidad, decimocuarta edición”. México. Pearson Educación. 2001.

Visita Internet:
www.ambiente-ecologico.com/ediciones/2001/081_12.2001/081_Columnistas_LuisCastelli.php3www.laprensa.com.ar/secciones/nota.asp?ed=2043&tp=11&no=66588

http://html.rincondelvago.com/contaminacion-visual.html

Citas:
[1]Álvarez Debans, Norberto. “Impacto de los cinco sentidos”: La Polución visual es el “exceso de mensajes en la vía pública de superficie que deterioran el paisajismo urbano y lo vuelven caótico, al perder toda armonía y superar la densidad lógica de elementos, y peligroso al no respetar la señalización de tránsito del lugar y las cercanías”.
[2] Publicidad de Vía Pública son todos los avisos (comerciales o no) que están ubicados sobre las principales calles y medios de transportes, con el fin de producir un impacto visual en los transeúntes.
[3] Contaminante es todo elemento o actitud que altera un entorno, y origina un cambio negativo en la población.
[4] Extraído de:
www.ambiente-ecologico.com/ediciones/2001/081_12.2001/081_Columnistas_LuisCastelli.php3
[5] Ídem nota 4