lunes, 4 de mayo de 2015

El Marketing y el Consumismo

Tesina:
Por María Laura Astiz (*)

Hipótesis:
En el inconsciente colectivo de la gran mayoría de la población, el significado de marketing se reduce simplemente a vender y a las acciones para vender, promoviendo el consumismo.

Desarrollo:
Primero, para empezar a hablar del tema, debemos definir algunos conceptos.
Hoy en día, es preciso entender el marketing no en el sentido antiguo de lograr una venta – “hablar y vender”- sino en el nuevo sentido de satisfacer las necesidades del cliente.” Por ende, podemos ampliar y definirlo como “un proceso mediante el cual las empresas crean valor para los clientes y establecen relaciones sólidas con ellos obtenido a cambio el valor de los clientes; (…) el marketing es la administración de las relaciones perdurables con los clientes”[1].
Incluso las organizaciones sin fines de lucro utilizan el marketing para darse a conocer y publicitar sus acciones y actividades ventajosamente.
En el imaginario popular a causa del marketing los productos son más caros, pero en realidad, las empresas fijan los precios basados entre otras cosas, en los costos de producción, los productos sustitutos, la competencia, la rentabilidad deseada y lo que el cliente esté dispuesto a pagar.  El marketing ayuda a posicionar en la mente del consumidor un producto, en el segmento del mercado elegido, e influye sobre la percepción a priori de la calidad y cualidades que el consumidor tiene del producto o servicio ofrecido.
Por otro lado, también se considera al marketing como una actividad con cierto grado de deshonestidad, que puede incluir publicidad engañosa, exaltación de virtudes inexistentes, intentando crear deseos[2] y necesidades[3] en las personas, para aumentar la demanda[4],  todo esto al servicio únicamente de la rentabilidad de las empresas e incentivando un consumo irresponsable frente a la sociedad y al medio ambiente.
El consumo es necesario para la vida y actividades del hombre y su subsistencia.  Además, es una fuente generadora de empleos; pero el hecho de consumir de más de lo que realmente necesitamos, ha hecho caer a una parte de la población en el  consumismo.
El consumismo puede referirse tanto a la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios considerados no esenciales, como al sistema político y económico que promueve la adquisición competitiva de riqueza como signo de estatus y prestigio dentro de un grupo.[5]
Los motivos que llevan a la población a caer en el consumismo son varios: la publicidad, la poca o nula consciencia ecológica de tirar antes de arreglar, para reutilizar o reciclar, la obsolescencia programada de algunos productos, una baja autoestima que puede taparse consumiendo marcas, la cultura y presión social, así como el entorno social entre otros.

Conclusión:
El marketing está dirigido a los  potenciales clientes o consumidores, a aquellas personas que van a hacer el esfuerzo económico por consumir ese producto o servicio que se les está ofreciendo, pero eso no significa que el 100% de esos potenciales clientes sean consumistas o se conviertan en consumistas sólo por la acción del marketing.
 El marketing es una herramienta imprescindible para la empresa actual, para posicionarse y mantenerse. Sin embargo, el consumismo es algo más complejo y el marketing no es el único responsable que esto suceda.

(*) María Laura Astiz es alumna de la Universidad Argentina J. F. Kennedy de la carrera Comercio Internacional, 2ºC 2015, Materia: Marketing Internacional, Profesor Norberto Alvarez Debans.

Bibliografía:
-       Kotler, Philip; Armstrong, Gary; Fundamentos del marketing, 8va edición, Pearson, México, 2008
-       http://es.wikipedia.org/wiki/Consumismo



[1] Kotler, Philip; Armstrong, Gary; Fundamentos del marketing, 8va edición, Pearson, México, 2008, Pág. 5
[2] Forma que adoptan las necesidades humanas moldeadas por la cultura y la personalidad individual
[3] Estados de carencia percibida.
[4] Deseos humanos respaldados por el poder de compra.
[5] http://es.wikipedia.org/wiki/Consumismo