jueves, 18 de septiembre de 2014

Argentina y el consumo actual



Por Laura Vanina Campi (*)

Argentina es un país donde podemos observar que el consumo sufre cambios drásticos y extremos.
Hace no más de un año, entre promociones de tarjetas, descuentos en efectivo y algunos otros enganches comerciales la clase media fundamentalmente, posicionaba a la sociedad como netamente consumista.

“En la actualidad, en un lapso inferior a un año, sale a relucir una realidad diferente; las promociones con tarjeta de crédito son cada vez menos y los descuentos en efectivos no son tan significativos. Nos encontramos en condiciones de decir, que el consumo cayó hasta un 7% en el último bimestre” (1)

Como si esto fuera poco, debemos considerar otros factores muy importantes como los precarios aumentos de los sindicatos, y nos encontramos en condiciones de llamarlo como tal porque los sueldos no aumentan proporcionalmente a los productos que están a la venta en un comercio.

Esta situación es muy propia de la clase media, pero no debemos olvidarnos de la clase baja. La cual es un eslabón muy importante en la cadena de consumo, tan solo basta con mirar los electrodomésticos que tienen, la ropa que llevan puesta, los celulares que elijen, etc.

Este escalafón de la sociedad inyecta el dinero de sus planes trabajar en el consumo, por ende el Gobierno sostiene que un aumento en los mismos generará más consumo.

¿Qué tan cierta es esta situación?
Debemos fomentar el consumo, crear facilidades para que el potencial consumidor elija entre un producto u otro, pero que realmente elija, que pueda consumar la compra.

Hoy por hoy, en la sociedad que vivimos, el individuo tiene el poder para elegir, y esto es debido a la gran competencia que se encuentra en el mercado. Dentro de un producto podemos elegir entre diversas marcas, quedándonos con marcas más caras o más económicas.
Si el consumidor tiene ese poder, tenemos que explotarlo para poder sacarle provecho. Pero a decir verdad, no queda solo en el consumo y en promocionar de manera correcta un producto.
La economía en estos días no ayuda y empuja a que los consumidores se sientan desalentados en cuanto a esta situación. Así también como aquellos individuos que prefieren tener ahorros (por supuesto en dólares) a alentar el consumo de su propio país, debido a que nuestra moneda se encuentra totalmente desvalorizada.

Por eso digo que no es un mero cambio comercial; el Argentino debe cuidar más su propia moneda haciéndola valer. Como así también el Gobierno debería desarrollar el verdadero potencial de las industrias de este país; como en algún momento de la historia lo fue. Podemos resaltar el surgimiento de la industria automotriz argentina, que tuvo su principal origen en la ciudad de Córdoba. El camino elegido tendió a superar el estancamiento de la economía, que se advertía desde fines de los ´40. Este es un mero ejemplo de explotación de la industria nacional.

Fabricar productos nacionales con insumos nacionales, que no dependan de una moneda extranjera, pudiendo de esta manera ser elegidos por el consumidor, ante otros productos importados con precios elevados. Si nuestro país es rico en suelos, clima, espacio, minerales y muchas cosas más ¿por qué no sacarle provecho a esa situación?
Activando las industrias nacionales, alentaríamos el consumo de una cantidad infinita de productos que hoy por hoy no están al alcance del bolsillo del consumidor, por ser importados. Como dijimos al comienzo, Argentina es un país de extremos. Tan sólo debemos explotar nuestro potencial para llegar a la cúspide del consumismo.
Algunas decisiones son meramente políticas, otras sociales. Debemos hacer crecer a nuestro país entre todos. Ante la crisis, la Argentina viene demostrando que alentar la producción y el mercado interno es el camino para mantenernos rumbo al desarrollo.

“Las pymes son las principales generadoras de empleo y por ello es central apoyarlas y alentarlas, como se lo viene haciendo desde el sector público a través de distintos instrumentos. Pero si queremos alcanzar el desarrollo y superar esta baja en el consumo, hace falta también que la banca privada se sume con fuerza a financiar la producción nacional y fomentar la sociedad consumista.” (2)

Lograr estar del otro lado de la rueda, donde los distintos eslabones de la sociedad puedan todos en su medida, consumir y activar nuevamente el consumo en la Argentina.

(*) Laura Vanina Campi es alumna de la Universidad Argentina J. F. Kennedy
Carrera: Comercialización
Materia: Comportamiento del consumidor


(1) http://www.lanacion.com.ar/
(2) http://www.uipba.org.ar/