lunes, 22 de enero de 2007

Aculturación

Por Melina Bruno

"La televisión se ha convertido en parte de la vida social y cultural de la mayoría de adultos y niños. Es nuestra principal fuente de noticias, así como la actividad recreativa en la que invertimos la mayor cantidad de tiempo, la introducción de la televisión modificó la manera en que la gente invierte su tiempo : le robó tiempo a otros medios, en especial, a la radio, en el cine y la literatura de ficción. Y capturó así mismo parte del tiempo que la gente invierte en la socialización, en sus pasatiempos, o en el cuidado de sus mascotas y jardines. Incluso a robado un valioso tiempo de sueño" .

A partir de lo citado, planteamos la siguiente hipótesis : La televisión cada vez tiene una participación mayor en la vida y en la formación de los niños , y como consecuencia se dejan de lado actividades tradicionales.
La siguiente escena se ha hecho cotidiana en el ámbito familiar : el padre llega a la casa de trabajar y encuentra a sus hijos embobados con la televisión, mientras la madre se ocupa de tareas domésticas en la cocina. Ante esto, surge la discusión de la excesiva cantidad de hora que los chicos pasan mirando "tele". En su defensa la madre argumenta que es la única forma de mantener a sus hijos tranquilos y así poder seguir con sus tareas sin molestias.
La invasión de los medios de comunicación han sido blanco de muchas críticas, las cuales se centran en que los medios degradan el gusto de las masas, no reflejan con exactitud nuestras vidas y nos estimulan a ser cosas que en otra situación no haríamos.
La televisión es uno de los medios de comunicación mas populares de nuestra cultura ; representa para la mayoría de las personas una situación primordial de reconocimiento.
Los chicos nacen dentro de un entorno mediático en donde la televisión es el centro de atención de la familia ; ellos manejan controles remotos de televisión antes de caminar.
Son ciudadanos de dos mundos : el real y el virtual, siendo este último mas creíble y entretenidoLa televisión esta siempre con el chico no le exige nada y simplemente le da.
Los niños son la franja mas débil y que mas sufren las consecuencias de la excesiva mediatización, en este sentido nuestras relaciones con los medios de comunicación son relaciones que establecemos por mera comodidad ; son mucho mas accesibles y menos exigentes que nuestro grupo social o familia y al parecer la mayoría de ellos opta por mantener esta relación,
Los padres ya no se ven beneficiados con el mismo tiempo libre que dedicaban a sus hijos ; esto hace que en el proceso de formación de los primeros años la televisión ocupe un rol muy importante como educador. Hace las veces de "niñera virtual", por lo tanto los mensajes de los medios pueden tener efectos graves en todos los aspectos de su vida, ya que los padres no están para ponerles un límite, y los niños son la franja mas indefensa y como consecuencia los mas expuestos. Son un público acrítico no reflexivo y que dependen de agentes exteriores que les permitan asimilar todo lo que reciben y hacer que separen lo bueno de lo malo. Este papel tendrían que cumplirlo los padres y al estar ausentes les provocan un gran daño.
Este gran monstruo que es la televisión nos conduce hacia un gran individualismo en especial a los niños. Al margen del papel de los padres también tenemos que tener en cuenta que, actualmente, la rutina escolar parece menos interesada en ejercicios de lectura, físicos, sociales, y que implicaban un mayor esfuerzo por parte del alumno. Los niños y adolescentes raramente leen libros si no es un lectura obligatoria. La televisión les da la posibilidad de aprender de una imagen sin esfuerzo, dejando al estudiante en pasividad ya que la televisión no requiere real aprendizaje activo sino que solamente entretiene y es accesible a todos.
Hay otro tema por el que también decimos que los jóvenes se aferran mas al mundo virtual : este representa como una puerta hacia el mundo, un mundo en el que predomina la magia de la imagen que produce esa sensación de inmediatez, y que familiariza todo, tornando cercano hasta lo mas distante. Los niños toman a los personajes de la televisión como algo real y verdadero, incorporando sus normas y conductas. El peligro que radica en esto es que si el personaje es una mala influencia en niño no tiene ninguna pauta como para defenderse de eso, lo cual puede derivar esto en un conflicto. La mayoría de los padres estimulan el hábito de ver televisión en sus hijos desde muy pequeños como una forma de desligarse de ellos para poder continuar con sus tareas sin ser molestados. Equívocamente, los padres se sienten orgullosos de algunas actitudes que adquieren mirandoEquívocamente, los padres se sienten orgullosos de algunas actitudes que adquieren mirando televisión : chicos que imitan a sus personajes o cantantes favoritos, otros exigen que se les ponga determinados dibujitos ( teniendo menos de 2 años), etc.
Otra de las razones por lo que la familia alienta a su hijos a ver televisión puede deberse a que de ese modo tiene "tema de conversación con sus amiguitos".
Pero como se puede pretender que los chicos dejen ese hábito si es el mismo grupo familiar el que tiene como eje principal la tv. ; los fines de semana la familia entera esta pendiente del receptor durante horas.
El televisor preside las reuniones familiares durante la comidas, el reposo o la recreación. Inclusive a veces se prefiere pasar los días libres en casa debido a la exigencia de los chicos que quieren ver determinados programas (están esclavizados a ellos).
Se ha desplazado la comunicación entre padres e hijos, siendo en le mejor de los casos el sillón o la cama matrimonial el centro de atracción desde el cual todos presencian el mismo programa. Los padres sienten así, al haber perdido la comunicación con sus hijos, la única manera de tener un contacto con ellos.
En este momento se impone una especie de ley que prohibe toda conducta o comentario, atacando violentamente a quien no la respete. Así los únicos momentos en los que la familia se encuentra reunida no permiten una comunicación sino que están dominados por las imágenes y sonidos.
Nada de lo que aporta la enseñanza que otorgan los padres puede ser llevado a cabo en este clima, ya que prevalece la dispersión de la atención, la regresión y el silencio.
La comunicación familiar está limitada a pocas palabras y gira en torno a los deseos, demandas y frustraciones de cada uno.
La televisión introdujo la posibilidad de acceder a ella en cualquier momento ; se ha convertido en un aparato que esta encendido la mayor parte del día o el día entero. La cantidad de horas destinadas a ella es mas que la que dedican a actividades como correr, jugar, incluso estudiar .
La tele esta tanto a nuestro alcance que lleva a los chicos a recluirse junto a ella, haciendo que se encuentre en un estado de postración, atontamiento e incapacidad. Los niños de corta edad, al permanecer sentados frente a la pantalla, están imposibilitados para utilizar mecanismos mentales como la introyeccion, la sublimación y la reflexión, restringiendo sus posibilidades de crecimiento intelectual.
Enumeraremos ahora las perturbaciones ocasionadas por la TV. en la mente infantil ;un alto porcentaje de los chicos que ven televisión en forma diaria y prolongada , y desde los primeros meses de vida presentan dificultadas escolares bastante serias. Esto se debe a la deficiente organización intelectual, referido tanto a la atención ( que se vuelve dispersa), tanto como la concentración, la memoria y la reproducción.
Problemas como la disgrafía ( faltas de ortografía), la disleccia ( problemas en la lectura), la discalculea ( perturbación en las operaciones aritméticas) son trastornos comunes, consecuencias de la excesiva permanencia frente a la pantalla.
No solo en el factor intelectual influye, sino que en el emocional puede verse muy afectada la personalidad. Se presentan el la mayoría de los casos características como el egoísmo, el egocentrismo, el despotismo y la tiranía. Son criaturas caprichosas, impulsivas, irrespetuosas e incluso dañinas. Muchas veces se manifiestan en los niños conductas maliciosas, semejantes a las que ven en algún programa.
La televisión es la ladrona de tiempo mas grande del siglo XX. Es tan poderosa que nadie admite ni se da cuenta la cantidad de horas diarias que pasan frente al aparato, y mucho menos los niños. Proyectos, hobbies, aficiones, son algunas de las cosas que quedan inconclusas y se dejan de lado por la falta de un tiempo que es entregado a esa diversión virtual
Se ha producido una reducción de el número de horas dedicados al sueño lo cual deriva en un estado de sobreexcitación y una consiguiente ansiedad. Se hallan inquietos, se mueven constantemente molestando a otros y no logran realizar nada.
La cantidad de horas promedio que debería dormir un niño es de once a doce horas, y luego se reduce a un promedio de entre nueve y diez Actualmente la mayoría duerme apenas seis o siete horas, muchas de las cuales mal a causa de las pesadillas y de la enuresis .

CONCLUSION :
De acuerdo a la investigación que hemos realizado concluimos que la hipótesis es verdadera.
Es cierto que la participación que ha tomado la televisión en la vida de los niños es considerable, pero no debemos olvidar que este medio de comunicación es el mas impactante y popular de la cultura audiovisual. Negarla seria negar una parte muy importante de la realidad y de la vida diaria por eso debemos aprender a convivir con ella y encontrar el punto justo de equilibrio.
Prohibir toda proximidad con la pantalla chica sería aumentar la curiosidad y la ansiedad de los niños respecto así aparato y como consecuencia podría convertirse en un peligro potencial al haberlos educado fuera de contexto.
Una solución posible ante este problema no sería dictaminar la prohibición de toda proximidad a la pantalla, sino por parte de los padres asumir la responsabilidad de educar a sus hijos en una sociedad mediatizada. Deberían guiarlos en la selección de los programas, convertirse en críticos de lo que sus hijos ven, dialogar con ellos sobre lo visto, filtrar los mensajes implícitos o explícitos, y ayudarlos a comprender que los tiempos televisivos nada tiene que ver con los reales y que la ficción no es lo mismo que la realidad.
La irresponsabilidad de los padres no radica en que sus hijos vean televisión, sino en hacer que esta se convierta en educadora de sus hijos.
Para evitar lo que se considera una gran invasión mediática, respaldada por intereses comerciales, que lesionan y degradan la cultura, los expertos deberían intentar darle mas énfasis a los programas educativos, porque ya que los pequeños pasan gran cantidad de horas frente al televisor absorben información que les puedan llegar a servir para su vida.
BIBLIOGRAFIA :
Publicidad, Kleppner, Editorial Prentice Hall
El niño y la televisión, Raquel Soifer, Editorial Kapeluz
Querida, que hacemos con los chicos ?, Nora y Daniel Diez, Editorial Vergara
El medio es la TV., Ariana Vacchieri, Editorial La Marca