lunes, 22 de enero de 2007

Formas de Comunicación.

PROCESO QUE SE CONSTRUYE EN LA RELACIÓN EMISOR - RECEPTOR.
Por Maria Sara Bazo, Marisa Carratitini y Silvina Martinez

Hemos visto, en cada una de las definiciones de comunicación la repetición de la idea de proceso. Esto es porque, básicamente la comunicación es un proceso, lo cual constituirá nuestra hipótesis de trabajo a desarrollar. Para esto, debemos esclarecer el significado de la palabra proceso.

Podríamos decir que el diccionario define proceso como cualquier fenómeno que presenta una continua modificación a través del tiempo. Si aceptamos este concepto de proceso, consideraremos que los acontecimientos y las relaciones son dinámicos, en un constante devenir, eternamente cambiantes y continuos. Si definimos algo como un proceso, también estamos significando que este algo carece de principio, de fin o de una secuela fija de acontecimientos, que no es estático, no descansa, que se halla en movimiento.
Los componentes de un proceso "interactúan", es decir, que cada uno de ellos ejerce influencia sobre los demás. El desarrollo del concepto de proceso se tradujo en una de las revoluciones de este siglo. En los trabajos de los físicos anteriores a Newton, e incluyéndolo a él, se veía que el mundo estaba dividido en "cosas" que eran entidades estáticas con existencia independiente del funcionamiento o existencia de otras "cosas". La crisis y la revolución que produjeron en la filosofía científica gracias a los trabajos de Einstein, Russell, Whitehead y otros, negaron estas convicciones. La teoría de la relatividad sugirió que cualquier objeto o acontecimiento dado sólo podía analizarse o describirse a la luz de otros acontecimientos relacionados con él. Por otra parte, el hecho de disponer de técnicas de observación más poderosas hizo que fuera posible demostrar que algo tan estático o estable como una mesa o una silla podía ser considerado como fenómeno en proceso constante alteración, que actúa sobre todos los demás objetos del medio circundante y es pasible de recibir su influencia. A partir de esto, se hizo necesario un nuevo enfoque de la contemplación del mundo: una cosmovisión de la realidad como un proceso.
La teoría de la comunicación refleja un concepto de proceso: no es posible hablar del principio o el fin de la comunicación, o decir que una idea determinada proveniente de una fuente específica, o que la comunicación se produce de una sola manera.Para ilustrar el concepto de proceso en el campo de la comunicación, tomemos, por ejemplo, el teatro. Para describir el proceso deberíamos enumerar sus componentes: una obra, su representación, los actores, el público, el escenario, la iluminación, la sala de espectáculo, etc.
Al juntarlos, no tendríamos como resultado "el teatro". Lo obtendríamos al combinar las interrelaciones dinámicas de actúan sobre los componentes del proceso. Hay que tener presente que es vital la dinámica de movimiento que relaciona los elementos entre sí.Sin embargo, hubo enfoques que analizaron la comunicación desde otro punto de vista y no se orientaron hacia el proceso. El concepto de" aguja hipodérmica", que tratamos en clase con el profesor Alvarez Debans, es uno de estos ejemplos. Según los defensores de esta postura, la comunicación en masa inyectaba mensajes en las mentes del público produciendo enseñanza, entretenimiento o una mayor participación en los asuntos públicos. O sea, no existiría la dinámica del movimiento que interrelacione los componentes, sino sólo la influencia irrevocable de los medios de comunicación que producirían una respuesta presuntamente previsible, por lo tanto la comunicación por medio de la publicidad, según esta teoría, no constituiría un proceso. Pero las investigaciones llevadas a cabo sobre los efectos de la comunicación de masas indican otra cosa: que estas fuentes de comunicación resulten o no efectivas depende de un cúmulo de factores, algunos de los cuales pueden ser controlados por estos medios o no.

La siguiente hipótesis que desarrollaremos tiene que ver con los componentes de la comunicación. Podemos sostener que las fuentes y los receptores de la comunicación deben manejar códigos similares. Si no lo son, la comunicación es compleja y requiere de decodificadores especializados.
Debemos describir, por lo tanto, para poder comprender esta afirmación, los componentes del modelo de proceso en la comunicación, que son, a saber:- La fuente de la comunicación o emisor- El encodificador- El mensaje- El canal- El decodificador- El receptor de la comunicaciónPara describir los componentes del proceso de comunicación vamos a tomar como ejemplo la lectura de este trabajo práctico. En esta situación de comunicación, las fuentes o emisores seríamos nosotras tres, Marisa, María Sara y Silvina, las creadoras de este trabajo. Nuestros mecanismos de escritura, junto con los procesadores de texto de nuestras computadoras y nuestras impresoras funcionaron como encodificadores del mensaje contenido en éstas páginas. La transmisión de este mensaje se realiza por medio de ondas luminosas. El ojo del profesor Norberto Alvarez Debans recibe este mensaje, lo decodifica, lo retraduce en un impulso nervioso y lo envía finalmente a su sistema nervioso central, el receptor.
La fuente, por lo tanto sería una persona o grupo de personas con el objetivo de ponerse en comunicación. El encodificador traduce este objetivo en forma de mensaje. El canal es el medio, un portador de mensajes, un conducto. La persona o personas situadas en el otro extremo del canal pueden ser llamadas receptor de la comunicación, el blanco de ésta. Al receptor le hace falta un decodificador para retraducir, decodificar el mensaje y darle la forma que sea utilizable por el receptor.Esto es comunicación. Pero el ejemplo dado es elemental, y aun así podemos ver que la comunicación es bastante compleja. Si el mensaje es confuso, o su encodificador deficiente, la comunicación no podrá realizarse correctamente. Por otra parte, como dijimos con anterioridad, el ejemplo es simple puesto que si se tratara de la comunicación en organizaciones como por ejemplo una periódico, el grado de complejidad sería mucho más alto. De todos modos, el modelo de comunicación puede ser utilizado para describir la conducta personal de cualquiera de los miembros que componen la organización, o puede ser aplicado a un distinto nivel de análisis y usado para describir el funcionamiento del periódico como red de comunicación.Entonces, volviendo al tema de la hipótesis planteada, podríamos decir que si las fuentes y los receptores de la comunicación tuvieran códigos diferentes, la comunicación no podría realizarse sin un decodificador especializado en decodificar el mensaje y darle la forma que sea utilizable por el receptor. Este sería el caso de dos personas que hablan distintos idiomas y teniendo que recurrir a una tercera que traduzca los contenidos del mensaje para que el receptor pueda interpretarlo correctamente. En este caso la transmisión exacta del contenido del mensaje dependerá de la capacidad del intérprete como decodificador. Aún así, habrá matices de índole cultural y lingüístico que se perderán en el camino de la traducción.Para finalizar, podemos agregar que el lenguaje (escrito u oral) es tan solo uno de los códigos que usamos para comunicarnos. Las formas de comunicación dependen de las características de los componentes descriptos con anterioridad, por ejemplo, la comunicación de grupo y la comunicación de masa difiere de la comunicación individual en muchos aspectos, pero el que más salta a la vista es el número de receptores.
En la comunicación escrita el encodificador y el canal difieren de aquellos en otras la comunicación verbal. Existen innumerables formas como la comunicación por medio de imágenes, por medio de la acción, gestual, por medio de la omisión, simbólica, etc.; en cada una de ellas sus componentes difieren y están teñidos de matices de ilimitada variación.

En los últimos años, el acceso masivo a la telefonía celular, a la comunicación vía E-mail, y al consumo de internet, produjo, sin lugar a dudas, la revolución más importante de los últimos tiempos en el campo de las comunicaciones.

Bibliografía Consultada:
Teoría de la comunicación de masas, M.L.DeFleur y S.Ball-Rokeach, Paidós Comunicación. El lenguaje de la publicidad, Lisa Block de Behar Siglo veintiuno argentina editores S.A. El proceso de la comunicación. Introducción a la teoría y a la práctica, David K. Berlo, El Ateneo